En tiempos de crisis es necesario reinventarse para poder continuar siendo productivos; una de las actividades que se está implementando para cumplirlo es el Home Office, esta técnica tiene como objetivo “mantenernos ocupados y productivos” mientras pasa la cuarentena establecida por las autoridades.

El trabajar desde casa no tiene que representar un riesgo para nuestra salud física y mental, por esa razón te compartimos algunos tips para fortalecer la ergonomía en esta actividad: 

Plantéate la meta y sigue una rutina bien definida en base a tu experiencia laboral; levantarse temprano y prepararse para trabajar.

  • Cambia tu presentación, no cometas el error de permanecer en pijama o andar en ropa de playa, de esa manera tu cerebro sabrá que hay que trabajar y que es hora de hacerlo.
  • Selecciona un buen lugar para trabajar; el espacio debe estar bien ventilado e iluminado, procura tener una mesa o escritorio que permita tener tu computadora a una altura que no genere esfuerzos de cuello, una silla cómoda que te permita colocar los pies totalmente sobre el piso; sino cuentas con un escritorio y una silla ideal, debes buscar un espacio fuera de tu habitación, ya que tu cerebro necesita saber que es hora de trabajar, sino tu productividad puede traicionarte.
  • Enfócate en las tareas laborales que debas hacer. Pon tus reglas, no estas disponible para nadie ni para nada en esos momentos de trabajo; establece un horario adecuado y comunícale a los demás (familia) que no estas disponible en ese lapso de tiempo.
  • No rompas el contacto con tus compañeros de trabajo, mantente en línea para poder crear un ambiente mental de la oficina (a pesar de estar en casa), recuerda que el cerebro tiene ese poder. Además necesitarás contactarte con ellos para mantenerse informados sobre las actividades a desarrollar.
  • Concéntrate en las tareas y ponte a trabajar de forma cómoda, ordena las tareas en tiempos efectivos y cúmplelos; el trabajo en casa no tiene que ser sufrido, debe ser agradable y productivo, puedes prepararte una bebida que te agrade que puedas estar consumiendo.
  • Establece pausas en las tareas. Al igual que en la oficina (ideal) establece pausas dentro de las actividades con horarios definidos, puedes ponerte de pie y caminar un poco o leer algo de tu interés, de esa forma regresaras concentrado a continuar, recuerda que las pausas son para movilizar todos los músculos y articulaciones que has tenido pasivas durante el trabajo en la computadora.
  • Establece las horas de comida, no olvides que tienes que comer y eso debe hacerse a la misma hora que lo realizas en un día normal de trabajo; debes darte el tiempo necesario para hacerlo, no cometas el error de comer frente a la computadora y cambia de aire en ese tiempo.
  • Respeta el horario laboral, no te distraigas tratando de hacer tareas del hogar dentro de la jornada laboral, recuerda es Home Office y aunque suena tentador aprovechar el tiempo para ello no será nada productivo.
  • Llegado el momento de finalizar la jornada, dedícate a cualquier otra cosa, atender el hogar, hacer ejercicios, leer un poco, ver TV o alguna otra actividad. Olvídate de la jornada de trabajo y recuerda que el factor fundamental de la prevención y objetivamente de la ergonomía, es que estés completamente cómodo con la tarea que realizas y NO MEZCLES EL HORARIO LABORAL CON EL HORARIO FAMILIAR.

RECUERDA: la posición más cómoda (momentáneamente) jamás será la más segura y ergonómica.

Ing. Roberto Pacheco/Gerente Áreas Especializadas